martes, 21 de agosto de 2007

NUTRICIÓN VEGETARIANA: análisis


Por Cristian Megyes



Las pruebas científicas son cada vez más y contundentes: la nutrición vegetariana cumple un importante rol en la salud.

Hoy científicamente no hay forma de plantear que las carnes sean necesarias para nuestra alimentación.

Existen comentarios teóricos y poco fundados, tanto de médicos como de investigadores, de que deberíamos comer algún tipo de carne para evitar algunas deficiencias nutricionales; pero, tomando como excepción los aceites omega 3 de pescado, el resto de los planteos, siguen siendo planteos teóricos, sin fundamento científico, es decir no son conclusiones científicas.

Se demuestra en la gran mayoría los trabajos de investigación científica que las carnes son factor clave en gran parte de las principales enfermedades. Incluso, existen trabajos que ponen en duda el beneficio del consumo de aceites derivados de pescado. Y muy pocos son los planteamientos contrarios, pero en ningún caso se confirma que la nutrición vegetariana es causa de alguna enfermedad. Si existen casos de desnutrición de algún nutriente en particular en vegetarianos, de la misma manera que existe en omnívoros, por lo tanto no pueden ser considerados por deficiencia en el tipo de desnutrición.

Como al final se analizará, lo que es criticado son ciertos indicadores bioquímicos y ciertos nutrientes, pero estas observaciones contrarias a la nutrición vegetariana son explicadas por muchos trabajos

Las carnes en la alimentación son factores importantes en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, las que están entre las principales causas de muerte en las ciudades industrializadas. Muchos aceptan que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en ciudades industrializadas.

En la gran mayoría de los estudios que comparan la nutrición vegetariana con la nutrición omnívora, se demuestra que con la eliminación de las carnes (fundamentalmente las rojas) desciende significativamente el riesgo de desarrollar y morir por enfermedades cardiovasculares (infarto cardíaco, insuficiencia cardiaca, infarto cerebral, hipertensión arterial, etc). En uno de los más grandes estudios epidemiológicos (es decir estudios efectuados a un gran número de habitantes) realizados, por la Universidad de Oxford, concluyeron que las probabilidades de muerte por causas cardiovasculares en personas vegetarianas eran alrededor de un 25 % menores comparadas con los no vegetarianos y de un 30 % (o más) de tener menor probabilidades sufrir enfermedades cardiovasculares. No es poco que un cambio de hábito alimenticio tenga un impacto tan importante en la salud.
Además muchos trabajos sitúan a las carnes rojas como factor de riesgo para varios cánceres, principalmente el cáncer de colon, diabetes, insuficiencia renal, daños hepáticos y otras graves enfermedades, como demencia.

Los vegetarianos tienen mejor funcionamiento gastrointestinal debido a la menor probabilidad de tener constipación (algo muy desagradable por los efectos negativos en la absorción de sustancias tóxicas acumuladas de la materia fecal, el malestar psíquico que a muchos provoca), menor acidez, menor divertículos, entre varios beneficios.



Es importante destacar que las enfermedades en que se ha demostrado la disminución en la incidencia por adoptar una dieta vegetariana, son las primeras causas de muerte por motivos circunscriptos a la salud y agrupadas corresponden a la mayor parte de las causas de defunciones, en ciudades del mundo. Pero no todo es salud física. Además los vegetarianos son menos tendientes a la ansiedad y depresión, dos males tan comunes como los otros.



Entre los principales antioxidantes existentes para el metabolismo humano, están los polifenoles, sustancias que en su gran mayoría se encuentran en el reino vegetal. Dentro de estos están los flavonoides, compuestos con actividades muy variadas como inmunoestimulante e inmunomoduladorass, antibiótica, antiviral, antioxidante, estabilizadoras de membranas, anticancerígenas, flevotónicas, reductoras de riesgo cardiovascular. En general los flavonoides actúan protegiendo de la gran mayoría de las enfermedades que nos aqueja. En mi opinión, los polifenoles, por sus innumerables propiedades terapéuticas, no se les da el lugar que deberían tener en la farmacología clínica. Otros poderosos antioxidantes conocidos son la vitamina C (presente en cítricos, tomates, etc), vitamina E (presente en aceites vegetales), los carotenos (presente en espinacas, acelgas, coliflor, berro, perejil, zanahoria, etc).



Las grasas vegetales en general son insaturadas, con sus grandes beneficios cardiovasculares, y además existe en el reino vegetal los fitoesteroles, o a veces llamado el "colesterol vegetal" con propiedades antagónicas al colesterol animal dietario en relación con sus propiedades aterogénicas. Los fitoesteroles impiden la absorción intestinal del colesterol.

Nuestra estructura anatómica comparada con los animales herbívoros, omnívoros y carnívoros, revela que no somos omnívoros ni carnívoros: Molares desarrollados, caninos no cónicos y pequeños (incapaz de desgarrar músculos y piel), saliva con enzimas para los Carbohidratos, acidez estomacal suave (incapaz de coagular proteínas musculares), longitud intestinal proporcionalmente grande (cuidado que no todos calculan correctamente esta proporción, tal es el caso de los autores Testut y Latarjet en su libro de anatomía humana), estómagos pequeños, pequeña apertura bucal, tener uñas en vez de tener garras, transpiración a través de la piel, rechazo a la sangre, a lo muerto y a lo en descomposición, entre muchos otros puntos (para ver un análisis comparativo mas detallado, ver el efectuado por Dr. M Mills "LA ANATOMÍA COMPARADA DE LOS ANIMALES" publicado en www.uva.org.ar)



Con respecto al tema de lo muerto y en descomposición hay que aclarar lo siguiente: cuando un animal muere, su cuerpo instantáneamente comienza a descomponerse, un proceso irreversible, que sólo puede ser enlentecido, no frenado, a través del frío. Quiere decir que cuando se come algún tipo de carne, esta comiendo productos en descomposición, o si uno quiere, en algún grado de putrefacción.

Pero cuando se saca un fruto no maduro de alguna planta, el mismo sigue un proceso de maduración, no de descomposición. Cuando tenemos hojas de algún vegetal, sin sus raíces, observemos que tiene otro sistema de vida, ya que muchos pueden ser replantados dando origen a una nueva planta.



Indicadores bioquímicos y fisiológicos usados como argumentos en contra de la dieta vegetariana y su explicación del por que son infundados:


Hierro y anemia - no existe todavía un verdadero punto de corte para definir quien es anémico ferropénico (es decir cuando tiene bajos niveles de hemoglobina por falta de hierro) y quien no. En realidad no se puede definir un punto de corte, ya que como muchos indicadores bioquímicos, sus valores máximos y mínimos son solo puntos de corte aceptados convencionalmente. Pero aún así, la causa de la anemia ferropénica es fundamentalmente por parásitos o desnutrición. No es correcto decir que entre los vegetarianos hay más anémicos ferropénicos que entre los no vegetarianos, sabiendo que la principal fuente de hierro en una dieta omnívora son los vegetales y no las carnes.

También hay que aclarar, que el hierro es un elemento oxidante, y por lo tanto, todavía no se sabe con certeza cual es su rol en el desarrollo potencial de muchas enfermedades. Lo que se sabe que el hierro en exceso por suplementos dietarios o por consumo de altas cantidades de carne produce cantidades en exceso de radicales libres (elementos oxidantes).

Ya hay estudios que indican que altas dosis de hierro son factor para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares (infarto agudo de miocardio y enfermedades coronarias), diabetes, insuficiencia renal y su acumulación en el cerebro está asociada a enfermedades degenerativas como el Alzheimer.

Referente a este punto es importante razonar algo. La biodisponibilidad (llegada al lugar de destino celular de una sustancia) del hierro de los productos vegetales es inferior a la de los productos cárnicos. Esto es usado como argumento por nutricionistas y médicos como un punto negativo de la dieta vegetariana, por que "entraría" menos hierro que comiendo carnes. Pero la naturaleza adaptativa es sabia: un elemento tan oxidante y potencialmente tóxico como es el hierro (el hierro libre en sangre aún en pequeñas cantidades es mortal), no debería llegar a los ámbitos celulares necesarios muy rápidamente, por lo tanto es necesario su ingreso gradual y dificultado. Y esa posibilidad lo brinda solamente los vegetales, no las carnes.


Vitamina B12 - anemia megaloblástica: Las principales causas de anemia megaloblástica son por deficiencia de vitamina B12 o ácido fólico o ambas vitaminas. A su vez la deficiencia de ácido fólico es principalmente por mala nutrición, por comer pocos vegetales. En cambio la deficiencia de vitamina B12 es debido a la desnutrición grave, alteraciones en el factor intrínseco (proteína clave en el proceso de absorción de la vitamina B12), la presencia de ciertos parásitos y bacterias que consumen esta vitamina. Muy pocos de vegetarianos que son veganos desarrollan este cuadro, estadísticamente no tienen valor. De todos modos la dieta ideal sería la lacto – vegetariana, por que los lácteos son fuente natural de vitamina B12.


Homocisteinemia elevada por bajos niveles de B12 – Homocisteinemia significa, homocisteina medida en sangre. La homocisteina es un aminoácido considerado por algunos como factor independiente de riesgo de enfermedades cardiovasculares. No todos consideran aceptable esto. Todos los vegetarianos tienen altos niveles de homocisteina en sangre, comparado con los no vegetarianos. Pero la teoría muere ante la realidad, ya que como se cita mas adelante, los estudios muestran que los vegetarianos tienen alrededor de un 25 % menos de probabilidades de morir por causas cardiovasculares y de un 30 % (o más) de tener menos probabilidades sufrir enfermedades cardiovasculares. Por lo tanto estos datos son coherentes con los trabajos que no consideran al aumento de la homocisteina en sangre como un factor de riesgo.


Proteínas – Casi no tiene sentido hablar de este tema por que no existe ninguna base científica donde demuestre que el consumo de proteínas vegetales pueda generar alguna deficiencia a nivel proteico. La duda impuesta sobre la calidad de nutrición vegetariana respecto a las proteínas es el resultado del análisis no científico, sino simplemente teórico, de algunos que saben poco de nutrición (inclusive catedráticos). Proteínas como las de las legumbres (porotos, garbanzos, arvejas, soja, lentejas, habas, maní, etc) son consideradas de alta calidad. Y aquellos que consumen lácteos consumen una de las dos mejores proteínas que hoy están aceptado por la OMS (junto con la proteína de la clara de huevo, la cual es muy controvertida por muchos, tema que es analizado después)

Hoy la tendencia es a proponer que se coma menos proteínas de las que antes se consideraba, ya que se está viendo que se necesita relativamente poca cantidad para las necesidades fisiológicas.

¿Por qué no consumir huevo? La clara de huevo tiene avidina, proteína que se une firmemente a la vitamina Biotina, vitamina que normalmente es producida en cantidades considerables por bacterias intestinales, y como resultado de esa unión, impide su absorción por el intestino. Esta vitamina es como toda vitamina esencial en el metabolismo. Su deficiencia genera depresión, debilidad muscular, y alteraciones dermatológicas, entre otras. Estas pueden aumentar en ciertos casos de mucho consumo de huevo y llegar a ser graves cuando se consume mucho huevo crudo. La proteína avidina puede ser parcialmente inactivada con el calor, pero no se sabe cuanta avidina es inactiva cuando se come un huevo.

La yema del huevo tiene mucho colesterol. Hoy existen algunas opiniones favorables al consumo de huevo por que se está planteando que su consumo no incide mucho en el aumento del colesterol, y por lo tanto no sería un factor importante para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

Pero, existe una serie de trabajos realizados a un altísimo nivel en cuanto al seguimiento bioquímico, post ingestión de huevo, en los que se demuestra la idea antigua de que el huevo aumenta el colesterol y por lo tanto es factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares.

No nos olvidemos que el huevo es una célula animal, y a pesar que no se mate ningún animal, no es natural para nosotros su consumo. ¿Por que no es natural? El huevo es equivalente a un mamífero gestando, por dentro de la yema se desarrolla el futuro embrión, y la clara con la cáscara son la fuente protección y alimento del futuro embrión, es decir la "madre". La avidina es un ejemplo del funcionamiento protectivo de la clara y otra proteína, la ovomucoide que es una antripsina enzima que inhibe la enzima tripsina, importante en el proceso de digestión ( otras proteínas que actúan fijando cofactores enzimáticos, como algunos metales)

Como es un tema bastante controvertido y si se quiere, contradictorio, el consumo de huevo, en mi opinión es preferible evitarlo.


El tema de la nutrición vegetariana, es un tema que hoy no tiene límites, por lo extenso que es y por que continuamente se están haciendo trabajos de investigación científica que permiten descubrir nuevas ventajas, y otros que confirman trabajos anteriores. Además es muy difícil el acceso a las decenas de miles de trabajos que están publican y los que no, que en su casi totalidad, como dije al principio, colocan a la nutrición vegetariana como un pilar dentro de la salud humana.

Cristian Megyes
Bioquímico - Farmacéutico

2 comentarios:

UVA dijo...

la fuente de este articulo es http://www.uva.org.ar

leo dijo...

Hola Manuel,

Muchas gracias por tu comentario, trato de ser muy cuidadoso con el origen de las notas respetando al máximo a los autores, puede que a veces se me escape algo sin intención, pero este artìculo me fue enviado por Cristian megyes para que lo publique en este blog.
Estas invitado a colaborar en este espacio con cualquier material que consideres necesario,

Muchas Gracias,
Leo